¡Sal de la rutina con citas diferentes!

Nosotros los humanos somos seres muy rutinarios, en lo que sea, acostumbrados a quedarnos en la famosa zona de confort, ese lugar en donde  nos encontramos seguros, cómodos y somos capaces de controlar todo, en donde no sentimos miedo y sabemos que lo que suceda estará bien, sin embrago, es un sitio que nos estanca, nos hace conformistas y nos priva de vivir, por lo que es sumamente importante variar y buscar actividades que salgan de lo común y rompan con nuestros hábitos repetitivos.

Y aplica en absolutamente todos los aspectos de nuestra vida, cambiar actividades con amigos, buscar planes diferentes, aprender cosas nuevas y arriesgarse a hacer cosas que no has hecho.

¿Qué pasa cuando sales de esta zona?

En pareja aplica algo similar, por más que se amen el uno al otro, que les encante ir al cine o quedarse en casa viendo Netflix, es de vital importancia crear estas dinámicas diferentes juntos, reírse y explorar la vida, por lo que te dejamos algunas ideas para que preparen una cita fuera de lo común:

Armen juntos su “Bucket list” una lista de cosas que quieran hacer y propónganse ir tachando cada punto por un tiempo determinado, puede ser uno a la semana, uno al mes, etc.

Ir a un museo – ¿Les gusta el arte? Atrévanse a ir a un museo y aprendan juntos acerca de historia, cultura, o arte… ¡no se arrepentirán! Hagan un scouting de museos que podrían interesarles a ambos y manos ala obra. Te dejamos ¡13 museos que son gratis en domingo!(CDMX).

Picnic – Puede ser a las afueras de la ciudad, yo vivo en la Ciudad de México por lo que se me facilita ir al Ajusco, La Marquesa o Chapultepec, ¿qué queda cerca de ti?

¡Maquinitas! – Les prometo no se arrepentirán, en México hay varias opciones que incluyen también Boliche, ¡a divertirse!

Patinar en hielo – ¿Por qué no? atrévanse a aprender (si no saben), enseñarle uno al otro, o simplemente deslizarse por la pista juntos al ritmo de la música.

¡Montar a caballo! – Una actividad diferente que pueden probar juntos y a lado de ¡los mejores animales del mundo! (am soriii me emociono, los amo).

Autocinema – Regresa al pasado con tu amor y vayan a ver una peli en su auto, la pasarán padrísimo.

¡Y muchas, muchas cosas más! ¿Qué se les ocurre a ustedes?

Por Ana Pau Bermúdez

Carta a mis humanos ¡WAFF!

No recuerdo exactamente cómo fue que empecé a vivir con mi primera pareja de humanos, era muy joven… tengo destellos de aquélla vida jugando, a ellos no les gustaba jugar mucho con nosotros, se molestaban si explorábamos ese pequeño espacio y probábamos algunas maderitas en él, me obligaban a mí y a mi fiel amigo a quedarnos en un carrito hecho para bebés humanos, y a veces dormíamos todos juntos. Éramos una gran manada… yo los amaba y ellos a Baccio y a mí.

Siempre me emocionaba despertar antes y animarlos a abrir los ojos a un gran día, a veces me daban unas palmadas para saludarme y otras solo me quitaban de encima, ese era mi deber: brincar, lamer, brincar… ah, y hacer del baño.

Aprendí que les molestaba que hiciera pipí y popis en nuestro territorio (qué extraño, ellos le llamaban “departamento”), hasta que entendí que si salíamos a explorar podía hacer mis necesidades, y lo mejor, ¡buscar otros amigos de cuatro patas por la zona!

Ya teníamos nuestra dinámica:

Brincábamos a la cama, despertábamos a los humanos para jugar, nos sacaban a pasear, Baccio marcaba su territorio mientras yo lo olía, regresábamos a casa y se iban. Siempre creí que jamás regresarían por nosotros, pero horas después, cuando el cielo estaba oscuro, llegaban, nosotros emocionados los saludábamos y ellos rascaban nuestras cabezas. Mi vida era feliz.

Un día, de la nada, nuestro sitio se percibío diferente, ellos olían distinto, estaban felices, pero no compartían esa alegría con nosotros, nuestro humano nos alejaba de nuestra humana, no nos dejaba jugar, olerla o dormir a su lado. También notamos que su estómago crecía mucho, cada vez nos paseaban menos, pensamos que nos habíamos portado mal y nuestras lamiditas de disculpas no sirvieron. La última vez que nos sacaron a pasear nos metieron en pequeñas jaulas y nos subieron al “sótano” de un pájaro gigante… estuvimos por horas y luego nos pasaron a un monstruo de 4 ruedas que nos llevó a la casa de unos adorables humanos de edad muy avanzda.

Baccio y yo estábamos angustiados, ¿les había pasado algo a nuestros humanos?, ¿estaban bien?, ¿le habría explotado la barriga?, no lo entendíamos.

Pasaron días…

Todas las mañanas me despertaba emocionada esperando verlos entrar por la puerta del patio en donde estábamos. Nada.

Pronto intentamos agradar a los ancianos que cuidaban de nosotros si pasaban por el patio, Baccio y yo nos esforzábamos por hacerles fiestas y sacarles sonrisas, tal vez llamaran a nuestros humanos y llegaran en cualquier momento, pero nunca pasó.

Un día, desconsolados, aullando en el patio, nos tocaron la ventana. Había 2 niños humanos viendo por la ventana, brincaban y saludaban… ¡ellos nos entendían! Así que Baccio y yo respondimos el saludo de la misma manera y los llenamos de besos en cuanto entraron al patio. La pequeña niña me tomó en sus brazos y me llevó con ella, Baccio quedó atrás.

Mi corazón se detuvo al instante, primero mis humanos y ahora mi fiel y único compañero de viaje se quedaba atrás, tal vez no lo volvería a ver jamás como a mis primeros humanos, la manada se disolvía. Me sentí pérdida, toda pizca de esperanza se desvaneció y no me importó más esta nueva familia de humanos, los niños que diario me levantaban a fiestas y cariños, ese enorme patio no tenía sentido si no lo compartía… las croquetas no se me antojaban, no sabía cómo hacerles entender que extrañaba a Baccio y solo me entristecí.

Comencé a sentirme débil, no los saludaba, solo existía… entonces lo escuché.

Ese ladrido amistoso casi gritado que me llamaba desde pisos abajo, la puerta estaba cerrada y no podía entrar en la casa, yo angustiada y emocionada arañaba la puerta hasta que se abrió y vi entrar a Baccio corriendo hacia mí.

Así pasaron 15 años con nuestra nueva familia, mi manada. Los niños dejaron de serlo y estos jóvenes humanos nos consentían con todo su corazón, casi siempre estábamos con el ex niño, un humano que hacía sonidos agradables con diferentes cosas, “instrumentos” los llamaba él y el sonido era “música”, nos encantaba pasar tiempo en su territorio escuchándolo día y noche, dormíamos con él. Nuestros padres humanos también nos amaban mucho, nos consentían y daban premios a escondidas uno del otro. Un día, nuestro joven humano se fue… la historia se repetía, no volvería jamás, nos abandonaba… pero no fue así, no estaba permanentemente con nosotros, pero iba a visitarnos de vez en cuando a Baccio y a mí.

¿Mi trabajo? ¡Hacer feliz a la manada! Comer, hacer pipí y popis.

No recuerdo exactamente cómo fue que Baccio se enfermó, él ya no veía, sus huesos crujían y mi nueva tarea era acompañarlo a todos lados para que no se golpeara con las cosas de nuestra casa, dejó de comer y sollozaba por las noches, por lo que mis humanos decidieron llevarlo a su médico. Nunca volvió.

Pasó un día, una semana, meses, perdí la noción del tiempo y mi fiel amigo no regresó jamás. Entendí que se había ido para siempre.

Mis humanos estaban tristes, los vi llorar un par de veces y traté de animarlos, el problema es que no podía ni animarme a mí misma. Perdí el apetito y no hacía más fiestas.

Recuerdo que ellos empezaron a obligarme a comer, croqueta por croqueta en el hocico, me acariciaban todavía con más frecuencia y me dejaban dormir con ellos, mi deliciosa cama a lado de las suyas. Yo y mi joven humana, mi joven humana y yo.

Pronto logré superar la partida de Baccio, aún éramos una manda amorosa y feliz.

Nuestra rutina:

Todos los días me levantaba emocionada haciendo fiestas esperando a que mi joven humana me llevara al baño, regresábamos y nos colmábamos de besos antes de que salía de casa, me quedaba con mis padres humanos y los acompañaba a lo que fuese que estuvieran haciendo, regresaba mi humana y nuevamente nos colmábamos de fiestas, platicábamos horas (aún lo hacemos, bueno, la escucho porque no entiendo sus palabras, pero sí sus emociones). Así fue por mucho tiempo y seguí intentándolo aun cuando mis huesos fallaban.

Una cosa empezó a crecerme en mi pequeño abdomen, ya es enorme y me duele, no me deja dormir, no me deja ir al baño y a veces me cuesta respirar. Aun así, puedo y sigo haciendo las fiestas que mi viejo cuerpo me permite.

Sé que pronto debo irme, mi cuerpo cruje, mis articulaciones no funcionan de la misma manera, me cuesta trabajo subir y bajar escaleras, a veces no me puedo aguantar y debo hacer mis necesidades en donde me encuentre, ya no me regañan. Me dan mucho amor. Lo mejor: siento que pronto me reuniré con mi fiel amigo, Baccio.

Queridos humanos, ha sido un placer haber compartido mi vida con ustedes, me hicieron feliz y los amo con todo mi corazoncito. Gracias por compartir su tiempo conmigo.

Así como nos saludamos, me despido con fiestas.

Waff.

Brownie.

Highlights de hoy (y siempre)

Es momento de dejar las preocupaciones a un lado y enfocarse en lo que realmente importa, estira los brazos al cielo, respira profundamente y numera cada una de las cosas positivas en tu vida.

  • ¿Tienes trabajo?
  • ¿Tienes escuela?
  • ¿Tienes un techo
  • ¿Tienes comida?
  • ¿Amigos a tu lado?
  • ¿Familia que te apoya?

Valora todas y cada una de las cosas que te han hecho sonreír el día de hoy, lo más simple, o aquéllas cosas que te hagan feliz, como en mi caso, agarrar un libro.

Estas fotos me encantan, no fue hace mucho, y agradecía estar en un bello lugar rodeada de personas que adoro, riendo, conviviendo, en un paseo en lancha, platicando y haciendo actividades que me gustan.

Recuerda: cada día tiene cosas buenas (además de las que puedan parecer malas) trata de enfocarte en esos momentos que valieron la pena y sonríe porque así.. es la vida.

Ana Pau Bermúdez

¡Feliz Día del Amor y la Amistad! (San Valentín)

Hoy celebramos el amor en todas sus formas y colores, con todo el sentido de la palabra.

Amor es aceptación, igualdad, equipo, respeto y admiración. Es amor propio, es familia, son amigos, es pareja, es mascota, es espiritualidad y es vida.

¡Muchas felicidades a todos los que festejan este día hoy y siempre haciendo acciones buenas por el prójimo, por el planeta y por el bienestar personal!

                                    

Traje de baño: @puntodemar

Los amigos también rompen el corazón

Pues sí, los amigos también rompen el corazón y sí, también duele un montón.

Hace un par de semanas se puso de moda el #10YearsChallenge en donde muchas personas ponían una foto del 2009 y una de ahora, 2019 (no entiendo por qué no se esperaron un añito más, mi TOC lo hubiera agradecido), y aunque no puse ninguna de mis fotos del pasado en alguna de mis redes, por supuesto que me ganó la curiosidad y busqué fotos de una Ana Pau en ese año… una jovenaza empezando los 20, estudiando la carrera, trabajando ocasionalmente en producciones de televisión y disfrutando al máximo de la vida nocturna con su grupo de amigos.

Ya saben, la etapa de los antros (definitivamente otra yo, no saben cómo los odio hoy, pero eso sí, los disfruté de lo lindo), en esa etapa contaba con un grupo específico que catalogué como mis mejores amigas, siempre ahí, cada fin de semana, cada fiesta, cada salida, o cada ida a Cuerna/Acapulco. Nos “confiábamos todo” y nunca dejábamos a alguien fuera de los planes.

Amistades de película chick flick “siempre juntas”, “hasta pasitas”, “damas en mi boda”, “madrinas de mis futuros hijos”… y sí, podría decirse que en ese momento era una realidad.

Recuerdo perfectamente que fui yo quien hizo el grupo, una amiga de mi prepa, la que conocí en el club de pequeña, la fiestera de la uni y así.. cada una de distintos lugares que lograron hacer match entre sí, y yo, por supuesto, me sentía en las nubes de tener ese variado grupo de niñas guapas que se llevaban excelente. El club de las pijamadas, arreglarnos juntas para salir y más.

Vi esa foto del 2009 en mi Facebook detalladamente, cada cara, cada gesto, recordando el momento en que fue tomada. Estábamos en el cumpleaños de una de ellas, en su casa, en el jardín, todos sentados en círculo platicando, vaso rojo en mano y muchas risas, recuerdo que esa noche las niñas y yo hicimos pijamada platicando cómo nos imaginábamos nuestras bodas y futuras vidas, quién quería casarse y trabajar o tener hijos… platicamos hasta altas horas de la noche hasta quedarnos dormidas.

2019 – sólo una de ellas es mi dama de honor (¡y qué felicidad!).

Cada una tuvo una historia distinta, un camino diferente, no necesariamente hubo alguna pelea, simplemente, nuestros rumbos fueron separados, nuestros gustos e intereses cambiaron y terminamos capítulos.

Por supuesto, tenía que aprender que las amistades son literalmente una jungla, más entre mujeres, no generalizo porque también he encontrado almas hermosas que siguen en mi vida y son joyas para mí, pero gracias a lo que he vivido con varias mujeres a lo largo de mi vida, es que ahora valoro con más fervor a todas y cada una de las que hoy son mis amigas.

Yo respeto especialmente a las mujeres que aplauden a una mujer bonita, que les alegra el éxito de otras y que ayudan a que otra mujer crezca sin dudarlo, lo aplaudo porque, aunque me duela decirlo, nosotras las mujeres (no todas) tenemos una naturaleza salvaje… lo veo diario en las redes sociales, los ataques, los insultos, las peores jueces.

No tienen el cuerpo perfecto pero juzgan a quien sube una foto en bikini cuando no tiene el abdomen plano, o les incomoda que el guapo esté con una mujer que no les parece bonita… ¿por qué?

A mi también me pasó, muchas amigas en mi vida me rompieron el corazón, ¡desde primaria! O sea que desde chiquita me he especializado en el arte de tratar con mujeres y comprender cuando sus espíritus valen la pena, cuando no debo engancharme o cuando solo debo alejarme porque nuestras almas no vibran. Un arte que dolió aprender pero que con el tiempo aprendes a dominar y te hace la vida más fácil.

No me arrepiento de todas aquéllas que fueron parte de mi vida, literalmente me hicieron crecer, me hicieron feliz y me hicieron soñar, sé que la amistad en algún punto fue verdadera con cada una, hubo momentos y son los que agradezco, como expliqué anteriormente, nuestros caminos solo se separaron, y así como logramos encontrar a la pareja ideal, lo mismo pasa con las amistades… estoy completamente convencida de que hay personas que están destinadas a convertirse en tu familia, simplemente hay que encontrarlas y para eso, debes conocer gente, gente que podrá hacerte pedazos y otra que recogerá esos pedazos contigo, por eso, te recomiendo que aprendas a identificarlas.

¿Qué te puedo decir yo? No te peleés con la gente, si alguien ya no te genera confianza y seguridad, aprende a alejarte, no va a ser fácil y algunas personas reaccionarán mal, no puedes quedar bien con todos, pero debes pensar primero en ti y en tu bienestar, quedarte con personas que valgan la pena y que aporten.

La vida es muy corta para estar en dramas o situaciones fuera de tu control. Toma las riendas, en ti está el ser más feliz.

¿A poco no?

Yo no soy la misma persona que era en el 2009, y me encanta. Me encanta quién fui y en quién me he convertido. Quienes me ayudaron a crecer, cada historia, cada llanto y cada risa.

Los amigos también rompen el corazón, pero los amigos también lo reparan.

¡Cuéntenme sus experiencias! (Yo ya me aventé mi speach sentimental, les toca).

Ana Pau Bermúdez

¡Feliz 2019!

Segunda semana de enero y ya no quiero dejar pasar más tiempo para desearles un excelente inicio de año 2019.

El 1º de enero de cada año recordamos que en nuestras vidas tenemos metas y aspiraciones, planes y sueños, no dejemos pasar los meses para cumplirlos, hagamos estos nuevos propósitos con conciencia y les recomiendo establecer un plan para ir llegando a cada una de nuestras metas, por ejemplo, un calendario de actividades que puedes ir realizando por mes.

Inspírense para ir al gym, comer bien, sonreír más y amar mejor. Encuentra gente con tus mismas pasiones y apóyense mutuamente para realizar sus actividades.

                    

Agradezcamos a Dios la nueva oportunidad de poder ser mejores cada día del año y así, cada año, buscando la mejor versión de nosotros mismos, creciendo, aprendiendo, llegando alto.

(Les dejo una fotirri extra con mi guapo jiji)

Logros de Rosa Palanqueta 2018

Gracias a ustedes el 2018 fue un excelente año, logramos colaboraciones con diferentes marcas en apoyo mutuo (venga ¡mexicanos rule!), trabajamos con la Revista Glamour, la marca de ropa Accua Mx, los increíbles trajes de baño Punto de Mar, los productos de belleza Alta Moda è y recientemente tuvimos una colaboración con Revlon México y su maravillosa línea de maquillaje (¡esperen noticias este 2019!).

Gracias a todos ustedes por ser parte de esta familia, por leerme, por escribir conmigo, por compartir nuestro contenido y por todo, todo su cariño.

Los quiero siempre,

Ana Pau Bermúdez

Rosa Palanqueta Ft. Glamour México y Steve Madden

Rpancsss, les cuento que hace unas semanas colaboré con Glamour México y Latinoamérica y Steve Madden México para este padrísimo proyecto, ¿ya vieron el video?  #GenSteve

Esta camapaña pretende empoderar a las mujeres a través de este mensaje que nos dice que no importa tu edad o profesión, todas podemos #CaminarConGlamour, la frente en alto y seguras de nosotras mismas.

Y tú, ¿cómo caminas?

Styling@jimcasablancas

Maquillaje: @alanamelina

Proyecto:  @pameguiartee

Foto: @baloogold

Por qué festejo el Día de Acción de Gracias / Thanksgiving Day?

En México Thanksgiving Day o Día de Acción de Gracias, no es una celebración transmitida  por el país vecino como lo es el Halloweensabemos que existe, que se festeja y que incluso, en Estados Unidos es más importante que la misma Navidad – ya sé, qué rareza-. Se estima que los estadounidenses consumen, aproximadamente, 46 millones de pavos en este día.

Y aunque no es parte de nuestra tradición, el año pasado adopté este día como un festejo propio no sólo por lo que en ese momento estaba viviendo, si no por el gran significado que conlleva.

¿Cómo surge esta celebración?

El Día de Acción de Gracias se remonta a 1621 cuando un grupo de inmigrantes llegó a Estados Unidos y luego de atravesar un frío y duro invierno, fueron ayudados por nativos. En agradecimiento a ellos y la buena siembra de ese año, los colonos realizaron una cena convertida hoy en una tradición.

Hoy en día, tiene como motivación el agradecer a Dios por todo lo recibido durante el año (salud, trabajo, alimentos, etc.). Es la celebración de la familia por excelencia con mayor trascendencia que la propia Navidad, como mencionamos anteriormente.

Así es, una celebración sólo para agradecer las bendiciones que durante el año llegaron a tu vida, situaciones, amigos, familia y más.

Y qué enriquecedor detenerse y enumerar todas esas pequeñas cosas por las qué dar las gracias.

  1. Gracias por el amor
  2. Gracias por la familia
  3. Gracias por los amigos
  4. Gracias por la salud
  5. Gracias por el trabajo
  6. Gracias por leerme
  7. Gracias por cada momento feliz

¡Feliz Día de Acción de Gracias!

Por Ana Pau Bermúdez