Ni feminazi, ni feminista. Humana.

Pensé muchísimo si debía escribir esta entrada o no, hablar del feminismo es algo complicado gracias a las feminazis que se han ido formando a raíz de la desigualdad de género, sin embargo, me atrevo a tocar el tema porque pienso firmemente que ser mujer no es mejor que ser un hombre, así como ser un hombre no es ser mejor que ser una mujer.

Soy mujer y sí, el nacer con una vagina ha hecho que las cosas -hasta las más simples- no sean tan fáciles como lo son para un hombre; sí hay desigualdad y sí debemos enfrentarnos a más obstáculos que el sexo masculino para lograr nuestros objetivos.

¿Cómo qué? Pos ahí les va para que las lean nuevamente y les quede clarito (no se me asusten, esto es con el objetivo de unirnos a la lucha por la igualdad de género no sólo para nosotras, para todos):

Hablando de empleo, nuestros sueldos son más bajos, chequen: Según datos del Censo, las mexicanas registran menor participación en el mundo laboral que los hombres, en 1990 solo representábamos el 22% de la fuerza laboral del país, mientras que en 2010 llegamos a representar el 40% de la población económicamente activa.

Hace poco asistí a una plática de la Directora de Algarabía, Pilar Montes de Oca Sicilia, acerca de la desigualdad empresarial, en donde narraba que esto empieza desde el lenguaje, en la estructura del pensamiento.

¿Sabían que las mujeres en reuniones de trabajo son interrumpidas 6 veces más que cuando presenta un hombre? Bueno, yo me los agarro a trancazos si me callan -complejo de Sor Juana-

Incluso, somos nosotras las mujeres, quienes propiciamos estos comportamientos machistas ¿cómo? 

Subió de puesto

  • Aseguro se acostó con su jefe
  • Es la hija del jefe
  • Tiene contactos

Cortó y ya tiene novio

  • Es una zorra
  • Calzón Fácil
  • No la van a tomar en serio

Se divorció

  • Ya no le hables porque te baja al marido
  • Ella estaba loca, por eso fracasó el matrimonio
  • Seguro le puso el cuerno

Que si sale con muchos

  • Puta
  • Golfa
  • Zorra

POSOIGAAAAN, ¿Qué nos pasa? Si nosotras no nos apoyamos y respetamos, ¿cómo esperamos que los demás nos respeten? -Lo principal aquí, antes que el género, es NO JUZGAR, nadie sabe la historia completa detrás de un comportamiento-.

Vámonos a la educación, las mujeres universitarias suponen un 54,1% del total y su rendimiento en títulos de grado y máster supera al masculino en diez puntos porcentuales.  Aún así, solo el 16,8% del total de catedráticos son mujeres, ¿o sea?

Desde la antigüedad, a las mujeres se les negó la educación, el conocimiento, su opinión y el poder. Reinas acusadas de adulterio o herejía y condenadas a muerte por el simple hecho de ser mujeres. No podían participar en política, guerras o simplemente desempeñarse como carpinteras. Eso era el deber de los hombres.

Hoy en día, a pesar de la gran lucha que mujeres -y hombres- han dado para lograr una era de más equidad, aún tenemos este tipo de problemas en casa: niñas educadas para encontrar un buen marido, para ser excelentes amas de casa, mientras que ellos siguen creciendo con la idea de “jefe de hogar”.

Mamás: Eduquen a sus hijas para ser autosuficientes, a aspirar a grandes puestos, a que se atrevan a volar aviones, correr autos o construir robots, edúquenlas para que se respeten, y a sus hijo a respetarlas. Los niños también pueden bailar ballet o ser grandes chefs. Desde casa hagan un ambiente de igualdad. Y no solo mamis, también papis, abuelos, abuelas, tíos, tías. Toda educación comienza desde casa y para afuera.

A mí una de mis abuelas me dijo “¿Para qué trabajas, no piensas tener hijos?”

Mi abue es una gran mujer y tengo mucho que aprenderle, pero lamentablemente, si hoy en día es difícil para las mujeres, ¡imagínense en su época! Obviamente la educaron diferente y ella aprendió que su función era únicamente la de tener hijos y ser buena esposa. Como en esta ocasión estaba completamente en desacuerdo, en lugar de enojarme y discutir, entendiendo nuestra diferente educación, le expliqué mis argumentos:

Abue, tú eres más que una madre y más que una esposa, eres un ser humano que siempre tuvo que tener los mismos derechos que los hombres pero te los privaron. Abue, tú, a pesar de ser madre, administraste el dinero de la casa, sabías comprar lo necesario y no estar apretados para que todos y cada de tus hijos tuvieran educación, estudiaste y aprendiste con ellos y los hiciste hombres y mujeres de bien.

Que una mujer trabaje no quiere decir que renuncia a su derecho de ser madre, o que por ser madre deba renunciar a su derecho de ser profesionista. Los tiempos han cambiado y podemos pintar nuestras alas de los colores que queramos para volar.

Si no soy madre, soy mujer. Si soy madre, también.

MUJERES:

Ser mujer hoy en día es digno de admirarse (esperen hombres, no se me alboroten, explico porqué), tenemos la fortaleza para hacer el miedo a un lado y andar libremente sabiendo que nuestro vestir puede ser riesgoso para una sociedad machista en donde pueden violarnos o matarnos. Tomar un puesto ejecutivo logrando que se nos resbalen los chismes de pasillo de porqué lo hemos logrado; enfrentar el acoso, detener el maltrato, darnos nuestro lugar.

Hoy las aplaudo a ustedes, y a los hombres que están del lado de la igualdad, los hombres que sin saberlo son feministas buscando una sociedad equitativa, que nos consienten, nos respetan y nos dan un lugar.

PD:

¡Feliz día de la mujer!

Por Ana Pau Bermúdez

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