Cuentan por ahí: Sirenas Mexicanas 7 – La sirena de Ojo de Agua, Ixtaczoquitlán

ORIZABA, VERACRUZ

La sirena de Ojo de Agua, Ixtaczoquitlán

Cuentan por ahí que por las noches de luna llena, las oscuras calles que rodean a la laguna Ojo de Agua se ven visitadas por una hermosa mujer de pelo largo, negro como el azabache, resaltando su belleza desnuda que hacen de esta erótica aparición una invitación muy difícil de rechazar. La hermosa mujer atrae con sus cantos a los hechizados mortales que la siguen hasta el centro de la laguna, a lo más profundo, cobrando así un alma más que dará eternidad a la belleza de tan singular personaje.

Al través de los siglos, las frías y cristalinas aguas de La Laguna de Ojo de Agua han cobrado la vida de decenas de personas que por falta de experiencia con la heladéz y la profundidad de esta, han sucumbido a las hermosas aguas de cristal.

 

Cuentan por ahí: Sirenas Mexicanas 6 – Sirenas en la Bahía Vallarta

PUERTO VALLARTA

Sirenas en la Bahía Vallarta

Otra leyenda del mar, cuentan por ahí que cada vez que en Semana Santa había luna llena, hombres y mujeres se aproximaban presurosos a playa Los Muertos. Los intrépidos entraban al mar, y el baño a la luz de la luna los cubría con un conjuro mágico: se convertían en sirenas (Esta es la razón por la cual, además de ballenas y delfines, la bahía está llena de sirenas).

Cuentan por ahí: Sirenas Mexicanas 5 – La Tisigua de Tuxtla Gutiérrez

CHIAPAS

Cuentan por ahí la leyenda de una mujer que se les aparecía a jóvenes que se quedaban largas horas bañándose en las pozas de río Sabinal.

Esta historia nació porque los ancianos de aquél entonces no querían que los jóvenes anduvieran de locos por los ranchos y pueblos molestando a las mujeres que se encontraban en pozas y ríos. 

Se dice que llamaba la atención de los incautos con palmadas y silbidos, que era muy hermosa y que quienes se acercaban a ella, perdían la razón quedándose por siempre viviendo con retraso mental.

Cuentan por ahí..

… que había un jóven llamado Dionisio que cuando llegó a la mayoría de edad,  se fué a bañar al río Sabinal, desobedeciendo lo que le advertían los adultos: “No te tardes mucho en el río porque la Tisigua se aparece”.

El joven se bañaba tranquilamente cuando oyó unos aplausos (cada vez más fuertes) seguido de un silbido desgarrador; instantáneamente, surgió del agua una hermosa mujer y con la fuerte convicción de conquistarla, comenzó  a nadar hacia ella. De pronto, la mujer se transportó hasta el tronco de un sabino, Dionisio intentó atraparla pero sus esfuerzos eran en vano, después de una larga persecución entre la maleza, el agua y el lodo, la mujer se volvió a meter al río seguida por el joven. La mujer apareció en donde estaba el sombrero de Dionisio, lo llenó de agua azufrada y se lo puso en la cabeza al desconcertado joven.

Al instante comenzó a desfigurarse, Dionisio sentía un dolor insoportable en cada parte del cuerpo y, como pudo, logró escapar y llegar al pueblo a pedir ayuda.

Jamás regresó a ser el joven que era, su cuerpo desfigurado sirvió como advertencia para aquellos jóvenes que pretendían violar las leyes de los ancianos, y desde entonces, se cree que a aquél que se quede tarde bañándose en el río Sabinal, se le aparecerá la Tisigua y lo dejará como le pasó a Dionisio.

AY NANITAAA

Cuentan por ahí: Sirenas Mexicanas 4 – La sirena de la laguna de Alchichica

PUEBLA

En frontera con Tlaxcala al noroeste de la Ciudad de Puebla, existe un área volcánica repleta de cráteres sobresalientes del interior de la Tierra, lo que forma una gran extensión de increíbles Lagos Cráter, entre ellos, destaca uno en especial al parecerse al mar por sus múltiples tonos verdes azulados, además de que cuenta con un extraño alto índice de salinidad: la Laguna de Alchichica.

Sus características han generado distintos mitos y leyendas acerca de la laguna, uno de ellos se refiere a un pueblo sepultado al llegar el agua. Esto a partir de extrañas luces que aparecen en la noche provenientes de la laguna. Otros piensan que es una base extraterrestre.

Cuentan por ahí que la leyenda más sonada -y la que más nos gusta- trata acerca de una sirena de pelo plateado (el cual refleja la luz de la luna, lo que explica las luces) que habita en el fondo de la laguna y que con su canto atrae a los hombres para enamorarlos y que la sigan a las profundidades.